- Te
damos gracias, Señor, porque en Ti, única fuente
de felicidad encontramos
- Un
auténtico tesoro.
-
- Tu
amor nos penetra llamándonos a compartir tu vida,
- A
experimentar tu amistad, a adherirnos a Ti,
- Viviendo
la vida consagrada desde la “unión de
corazones”.
-
- Te
damos gracias, porque te haces presente en cada una
de
- Nuestras
hermanas, ofreciendo seguridad, apoyo y fecundidad
apostólica.
-
- Gracias,
Señor, porque tu vida, hecha Eucaristía
- Es
alimento que fortalece nuestra vida comunitaria
- Y
nuestro ser de apóstoles.
-
- Te
alabamos con gozo, porque el mismo Espíritu
- Que
impulsó a Vicenta María, sigue vivificando y
renovando
- Nuestro
Carisma en la Iglesia, a través de la vida de cada
hermana de la Congregación.
-
- Señor,
tu amor infinito sondea y penetra lo más íntimo de
nuestro ser.
- Tú
que nos conoces y lo sabes todo,
- Concédenos
un corazón generoso, haznos capaces de compartir
nuestra vida
- Desde
la alegría, el gozo y la caridad.
-
- Robustece
nuestra fe, fortalécenos con una esperanza alegre
- Que
se compromete en el amor auténtico para transmitir
a Cristo.
-
- Tu
que nos unes y nos envías a una misma misión apostólica,
- Haz
de cada una de nosotras, instrumento de fraternidad,
- Descubriendo
que la acción de cada hermana tiene sentido desde
- La
obra común.
-
- Que
toda nuestra vida unida y enraizada en Ti,
- Secunde
la acción del Espíritu en la joven y en la
sociedad. Amén
|