- Busca Vicenta María
- su mayor elevación;
- Busca cultura que aumente
- y que calme su ambición.
- Pero se encuentra en el campo
- del Amo de los Viñedos;
- del Padre de tantos hijos
- a de los que nadie atendió.
- Un campo que nadie cuida;
- Jóvenes que con valor
- abandonaron sus casas
- buscando superación;
- Buscando llevar ayuda
- al hogar que allá quedó
- esperando los envíos
- fruto de su amargo sudor.
- Solitarias, marginadas...
- Solo instrumento, quizá...
- Van ofreciendo sus vidas,
- solo piden: ¡TRABAJAR!
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- El Espíritu bulle
- y mueve su corazón.
- Habla en Vicenta María
- que siempre a Dios escuchó.
- Y capta hondo y profundo
- el sentido de la Iglesia
- que el Vaticano hoy repite
- del cristiano en la conciencia:
- “ser signo de Salvación”,
- “ser antorcha de luz nueva”,
- “ser... piedra viva en la Iglesia”.
- Y responde prontamente,
- no se lamenta ante el mal,
- sencillamente, se encarna
- en el momento crucial.
- No ya desde las alturas
- tiende la mano por dar;
- Abre hogares, en que entran
- para allí encontrar su hogar
- y capacitarse siempre
- lanzándose a un ideal.
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- Pierde Vicenta María
- en el empeño de dar,
- Su posición, su dinero,
- su vida y salud les da…
- Pero gana una parcela
- que, olvidada quizá,
- es la parte de la Iglesia
- que dios le va a encomendar:
- Juventudes que trabajan
- y que luchan con valor,
- que necesitan de hermanos
- el amor y la comprensión
- y Ella, Vicenta María,
- feliz y llena de Amor,
- siente, merece la pena
- darles todo lo mejor:
- Vivir muriendo por ellas,
- darse entera a los demás.
- Muere cual grano de trigo,
- sabiendo germinará
- espigas de muchos granos
- con que el Buen Padre, hará pan.
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- Esta semilla ya crece,
- la siembran con afán
- las Religiosas, sus hijas,
- su labor al continuar.
- Pan de la palabra de Cristo!
- Pan de Amor y de amistad!
- Abrir horizontes nuevos.
- Trabajo y calor de hogar.
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- Juventud trabajadora!!
- Camina y canta a la par
- no estás sola en la porfía
- de conseguir tu ideal!
- ALGUIEN consagró su vida
- para ayudarte a alcanzar
- una meta limpia y bella.
- Ella, Vicenta María
- que en el cielo goza ya,
- vive entre tus problemas
- ayudándote a triunfar.
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