Tu vida me habla de Él
 
 
Tu Vida Vicenta María, es como un vuelo de gaviotas,
que abre en las almas surcos de claridad.
Tu caridad nació a los pies del Sagrario,
después de tantas horas en silencio amando al Amado.
Tu fortaleza se engendró en el Calvario,
junto a María Inmaculada, acogiendo a la madre de tu Señor
y compartiendo los sufrimientos de tu Esposo crucificado.
Tus hijas son tu mejor presencia y obsequio,
y don del Amor del Padre a la juventud.
Tus chicas han sido, son y serán tus desvelos
por ellas y para ellas te entregaste y soñaste.
Así es tu vida, Vicenta María, una estela que ha abierto
caminos de amor, acogida y comprensión.
Vicenta María, sigue sembrando en nosotros ese celo
que te consumió,
esa caridad que te impulsó a hacer de tu vida un don.
Da a tus hijas tus mismas entrañas de madre y amiga,
y a todos nosotros, tus amigos, contágianos de tu humildad y sencillez.

 

Juan José Espinosa Jiménez
Seminario San Ildefonso (Toledo) 
25 de mayo de 2001 (Santa Vicenta Mª.)

 

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