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ROSLIN LAKRA

Cuando el Señor me llamó a la Vida Religiosa, lo hizo a través de mediaciones... No me resulta fácil transmitir mi experiencia por lo que supone sabe que El ha estado presente en mi historia y en mi vida sin yo conocerle... El es  Alguien que me “ha seguido” y ha estado llamándome sin darme cuenta de ello, hasta que me ha hecho capaz de oír su voz, reconocerle y seguirle...

 

Para comprender mejor lo  que os quiero trasmitir, comienzo diciendo que nací en la India. Me llamó Roslin. El lugar de mi nacimiento es importante, pues aunque la India pertenece a Asia, es un subcontinente por sí sola. Cada Estado tiene su cultura, su lengua, dialecto, su idiosincrasia... existen lugares en el interior, dónde aunque mucha gente del pueblo es cristiana, no hay presencia de sacerdotes ni religiosas. La gente vive su fe con ayuda de catequistas, que suelen ser las personas mayores del mismo pueblo. Las parroquias quedan lejos a veces hay que caminar varias horas para poder oír una Misa o recibir los Sacramentos. No hay medio de comunicación...

 

Creo que es importante conocer estos detalles para comprender  que ha sido El, quién me ha buscado... ha tocado las fibras más calladas y sencillas de mi corazón desde una edad muy tierna a su manera, sencillamente porque hacía tiempo que ya se había fijado en mí, en una muchacha nacida en uno de esos pueblos remotos...

Yo había oído hablar de muchas jóvenes que se iban a la capital para buscar trabajo, pero me parecía tan lejos...  Pero el Señor estaba tras de mí, El es el Señor de todo y de todos y  elige a quién quiere para El... así que me marché a Delhi, encontré a las hermanas y me quedé a estudiar viviendo con ellas. Observaba a las religiosas, cómo trabajaban y trataban a las chicas... intentaba descubrir el porqué de sus vidas, de su misión, de su entrega desinteresada.

 

Comencé a oír el nombre de Vicenta Mª. Las hermanas no pueden abarcar toda nuestra cultura, ni todos los idiomas de las jóvenes, pero había un lenguaje  de amor que les hacía posible la comprensión y la ayuda a éstas chicas. Mientras las observaba  no dejaba de preguntarme ¿por quién hacen todo esto...? ¿ para qué ayudan y se dan a estas jóvenes...? y me decía...” yo que tengo la misma cultura, que hablo su misma lengua...¿no podría ayudar también a estas chicas hablando con ellas, enseñándoles el catecismo... a ser más personas...  a que fuesen felices...? ¿ acaso yo no podría ayudar en continuar  aquí, con los míos, el trabajo que empezó Vicenta María y que estas hermanas con tanta dedicación, cariño y esfuerzo están haciendo...?

 

Poco a poco, en el convivir con ellas, en el rezar y trabajar a su lado fui descubriendo y dando respuestas a mis deseos...  ese Alguien por quién las hermanas trabajaban y con quién pasaban tanto tiempo en la Capilla sin aburrirse, era JESÚS, era a El a quién habían entregado sus vidas y Jesús les decía que tenían que expresar esa entrega en el servicio a las jóvenes, hermanas mías, de mi  pueblo que se encontraban solas en las grandes ciudades como Delhi...

 

Así fueron haciéndose luz todos mis interrogantes...  Quedé en Delhi, aprendí inglés... pedí la entrada y me aceptaron... y aquí estoy... No me queda nada más que vivir cada día la convicción hecha vida de lo que dice Yahvé Dios a su pueblo, por boca de Isaías: “ Yo te he creado... te he llamado por tu nombre... tú eres mía...”. Siento que es lo que el Señor de mi vida hace resonar en mis oídos... y no me queda más que agradecer el que se haya fijado en mí, haya pronunciado mi nombre, me haya llamado y que haya puesto en mi  vida a personas que me han ayudado a descubrir su presencia en mí, su llamada y acompañado en el camino de mi fe... El 27 de Junio del 2003 fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, pronuncié mis votos perpetuos y hoy me encuentro de nuevo en India.

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