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MERCEDES MANZANAL

Me llamo Mercedes  tengo 80 años y llevo consagrada al Señor en esta Congregación religiosa 46 años de mi vida. Soy española, nacida en Colio un pueblecito de la provincia de Potes-Santander, provengo de una familia sencilla y humilde y trabajadora.

 

Conocí a las Religiosas por casualidad una noche lluviosa del mes de noviembre. Estaba perdida… Fue una chica que encontré y que trabajaba en una casa la que me llevó a ellas. Quedé impresionada de su alegría a pesar del trabajo, de la atención , el esmero, el cuidado y el cariño con que trataban a las chicas y lo trabajadoras que eran… Las comencé a visitar más a menudo, hasta que sentí una fuerza interior que me decía que yo debía ser como ellas… que debía poner mi vida al servicio de estas chicas. Si yo una noche en que me encontraba sola, sin saber dónde ir, perdida… había encontrado este hogar y me habían acogido en él con tanto cariño, merecía la pena ofrecer al Señor mi vida en bien de otras muchas jóvenes, que quizá algún día se encontraran tan solas y perdidas como yo y que encontraran en mí esa mano tendida, esa acogida que yo había encontrado también…

No fue fácil dejar mi hogar, mi familia… pero  la voz del Señor insistía dentro de mí y la vida de aquellas  religiosas me atraía… Ingresé en la  Congregación, hice de mi vida sencilla una entrega consciente al Señor y a las chicas de lo que soy y tengo y aunque he vivido momentos de duda, de oscuridad… nunca me arrepentí de ser Religiosa de María Inmaculada.

 

He renunciado a otra vida y a mi propia vida por amor y con plena conciencia y he sido feliz… El trabajo nunca ha sido una carga para mí, más bien era diariamente una oferta que hacía al Señor para que el lo bendijera y a través de él diera más fruto a la Congregación. Hoy después de estos 46 años vividos en servicio de Dios, cuando mi vida ya está a la meta del camino iniciado puedo decir que todos mis días, mis ilusiones, mis renuncias, mis cansancios…Han sido solo por El y para El en el servicio de las jóvenes, que me siento inmensamente feliz, que he amado y amo a esta Congregación y que llevo a las chicas en mi corazón…

 

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