|
La
constatación de las dificultades por la que
atraviesa La Casita, va influyendo en la profunda
reflexión de Vicenta María sobre la necesidad de
un nuevo Instituto que se dedique a esta obra. En
marzo de 1868 hace Ejercicios Espirituales, retirándose
para ello al Monasterio de la Visitación. En
estos Ejercicios pretende confirmar su elección y
discernir serenamente para acertar con la voluntad
de Dios en la concreción de la puesta en marcha
del Instituto que va a nacer.
Como
era muy precisa en anotar los sentimientos que se
daban en su interior en este tiempo, existen
datos, apuntes, que reflejan la conclusión del
discernimiento que confirmó las resoluciones
tomadas.
Estas
conclusiones aparecen en sus apuntes en dos
columnas: |