|
Vicenta
María se ha adentrado en la profundidad de la
vida espiritual atraída por la fuerza de Dios y
en ese proceso creciente de fidelidad que se apoya
en el AMOR, la DISPONIBILIDAD, y la FUERZA DE LA
PALABRA DEL SEÑOR.
Vicenta
María es feliz, se deja conducir... se abandona.
Aún quedan muchos detalles por matizar, no sabe
cuándo ni cómo se ha de realizar su entrega,
solo tiene claro que SU NOMBRE HA SIDO PRONUNCIADO
POR EL SEÑOR y que el SÍGUEME para ella, no es
solo una invitación, sino una fuerza que la atrae
de forma irresistible. |