Vicenta Maria
La Congregacion
Nuestra Mision
Vem con nosotros
Publicaciones
 
Recursos
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

    

Volver
 
Plantar para los demás
   

Un señor encontró a su vecino, un anciano de ochenta y seis años, haciendo hoyos en la tierra. ¿Qué estás haciendo, Juan? preguntó. Plantando árboles de mango, replicó el anciano.

¿Esperas comer mangos de esos árboles? dijo burlándose el vecino.

 No. A mi edad sé que no lo haré, habló el anciano.

Pero toda mi vida he comido mangos, y no de un árbol que yo haya plantado. No hubiera yo tenido esos mangos si otros hombres no hubieran hecho lo que yo estoy haciendo ahora. Sólo trato de pagar a mis semejantes que plantaron los árboles de mango para mí.

Tenemos una gran deuda con aquellos que nos precedieron y que sufrieron mucho para proporcionarnos lo que ahora disfrutamos. Cada uno de nosotros paga la deuda en cierta medida, haciendo ahora lo que ellos hicieron en su tiempo: dando todo lo que podamos para asegurar eso mismo, para las futuras generaciones.

Volverarriba