|
|
|
|
| Presentación
| Quienes
somos | Historia
| Expansión
en el mundo | Organización
de Gobierno | Documentos
| Estadísticas
|
 |
 |
 |
 |
|
|
|
Orígenes
| Capítulos
Generales | Madres
Generales
|
| |
|
1889
| 1905 | 1911
| 1917 | 1923
| 1929 | 1935
| 1939 | 1945 |
1948 | 1954 |
1960 | 1967 | 1968 |
1973 | 1979 | 1986 |
1992 |
1999
|
|
|
|
-
- AL
SERVICIO DE LA COMUNIÓN Y PARTICIPACIÓN
- “SE
HACE CAMINO AL ANDAR...”
- Ma.
Eugenia Vicenti, RMI
-
- El
amanecer del siglo XX encuentra consolidado
el hogar de las RMI que ha crecido bajo la guía
de su Fundadora, Vicenta María López y Vicuña.
Sus hijas viven, cada una, en la propia
riqueza original, la experiencia fundacional
como experiencia del Espíritu, y alimentan el
crecimiento del “cuerpo” congregacional con
la vivencia del Carisma de la Santa, en fidelidad
dinámica a la primigenia inspiración. El
deseo de esta autenticidad y coherencia de vida,
es un empeño real a lo largo de estos cien años.
- La
tarea fundamental de los Capítulos, ha sido
recoger las constantes evangélicas que se manifiestan
en la Congregación y que son expresiones irrenunciables
del Carisma. Son el lugar donde se ha vivido
la búsqueda de la “fuente” de la norma, de la
presencia de Aquél que va dibujando y perfeccionando
en la historia congregacional su identidad carismática.
- Los
que ahora solemos identificar como núcleos centrales
de la vida consagrada, están presentes -implícita
o explícitamente- en todos los capítulos: Misión,
Comunión, Identidad.
- Cada
Capítulo es reflejo, con sus luces y sombras,
de las necesidades del momento histórico, congregacional
y eclesial. Es como si la inquietud apostólica
de Santa Vicente María, que la había llevado
a concretar la gracia carismática en un “Instituto
ad hoc” para realizar la mayor gloria de Dios
y responder a la necesidad de la época, fuera
el impulso para mantener encendida en sus hijas
la atención a las exigencias que piden concreciones
carismáticas nuevas.
- La
documentación histórica se ciñe a las actas
de los Capítulos, y es concisa hasta el año
1960. Las orientaciones se recogen en las alocuciones
de las Superioras Generales que expresan el
sentir del Capítulo.
- Los
elementos comunes a las actas son: la relación
del estado económico, las elecciones y las palabras
de la Madre General. A
partir del 60 los datos son más ricos y ayudan
a entrar en el desarrollo del Capítulo y sobre
todo en su espíritu.
- Me
limitaré a dar un flash de cada uno, subrayando
lo que puede tener alguna significación para
el momento que la Congregación vive.
|
|
|
|
CAPITULO
GENERAL DE 1889
|
|
El Capítulo General celebrado en Madrid en 1889,
eligió a Vicenta María Superiora General del naciente
Instituto.
Vicenta
María nos dejó... demasiado pronto, el 26 de
Diciembre de 1890, a los cuarenta y tres años de
edad, y sólo catorce años de la fundación. Se
cumplió en ella lo que había escrito a propósito de
la Superiora General en la Regla 394: “llegará día
en que puesta en la presencia de Dios, sin temor de
perderle, muy acompañada de religiosas y colegialas,
pueda decirle: Padre, perfecciona la obra que me
encomendaste”. Y Dios, en su Providencia, cumplió
su palabra.
|
|
CAPITULO
GENERAL DE 1905
|
-
- Es el
cuarto Capítulo y primero del siglo. Con sobriedad
de expresión, las actas ponen en evidencia la
valentía del Capítulo para afrontar una revisión
de obras, concretamente, de la casa de Toledo
que unánimemente decide cerrar “porque no se había
podido lograr casi ningún fruto en las almas ni
se conseguían medios de subsistencia”. El por
qué no se llevó a cabo esta determinación, no
se ha estudiado todavía.
|
|
CAPITULO
GENERAL DE 1911
|
-
- Es
un Capítulo clave en la historia de la Congregación.
En él se aprueban las Reglas escritas,
casi en su totalidad, por la Santa.
En el corazón de la M. Ma. Teresa Orti
y de todas las que convivieron con Vicenta María,
late la inquietud de que nada de lo que ella había
vivido, impulsado, recibido de Dios..., se perdiera.
Para darles estabilidad, la M. General lo expuso
al Capítulo, y estudiadas detenidamente, las aprueban
y firman todas las capitulares, con lo cual no
podrían ser ya modificadas sin la aprobación de
otro Capítulo general. Estas Reglas fueron, durante
muchos años, el “vademécum” de las religiosas,
que fraguaron su espíritu en ellas.
- Asimismo,
se legisló una hora y media de oración para las
Madres, y, al no poder dedicar el mismo tiempo
las Hermanas Coadjutoras, por razones de su trabajo,
se determinó poner la norma en el “Costumbrero
del Instituto”. Así se quería salvar algo fundamental
en las orientaciones de la Santa y en la praxis
de la Congregación, respetando el deseo, siempre
vivo en ella, de hacer de la oración personal
el lugar de crecimiento en la vida según el Espíritu,
deseo que hoy es una realidad
|
|
CAPITULO
GENERAL DE 1917
|
-
- Se
postula por primera vez a la M. Ma. Teresa
Orti. La unanimidad en el sentir de las capitulares,
expresión de una profunda comunión, rubrica su
buen gobernar, que en el largo periodo de servicio
vio la consolidación de la Obra y la penetración
del Carisma en situaciones sociales nuevas para
dar respuestas nuevas.
- En
este Capítulo se examina con realismo algo que
ha sido, es y será una característica de la Congregación:
la escasez de medios económicos.
- Esa pobreza
"institucional" que se palpa desde los
comienzos, es vivida como una “riqueza” congregacional,
cuyos bienes son de las jóvenes y cuya fuente
de sustento es el trabajo, a veces duro, pero
siempre llevado con garbo por cada uno de sus
miembros.
|
|
CAPITULO
GENERAL DE 1923
|
-
- En
este Capítulo, lo que más se vislumbra es el gozo
por la vivencia de la pobreza, a la que corresponde
la manifestación de la Providencia que da lo suficiente
"para el sustento de las casas”. Sin embargo,
es una llamada de atención para que “este beneficio
no sea causa de relajación, debiéndose emplear
esos medios tan sólo para prosperidad de la casa,
desarrollo de la Obra y bien de las almas que
el Señor nos confía”. Comienza la preocupación
de no perder el tinte de sencillez y pobreza que,
desde los orígenes, caracteriza a la Congregación,
para vivir en sintonía con las jóvenes pobres.
Es recuerdo, todavía vivo en las hermanas, la
pobreza evangélica de la Santa, que pasó por tantas
adversidades con la alegría de los pobres.
-
En lo que
afecta al ejercicio de la autoridad, hay una exhortación
de la M. Ma. Teresa dirigida a las Superioras.
Deseaba que fueran su apoyo, prolongación de su
servicio, y que éste fuera vivido con el espíritu
de la Fundadora.
|
|
CAPITULO GENERAL
DE 1929
|
-
- o
más trascendente, por lo que atañe a la misión,
es la propuesta de agregar al nombre del Instituto
“alguna palabra con el fin de obviar las dificultades
que surgían de las palabras ‘servicio doméstico’,
limitando nuestro campo de acción solamente a
las sirvientas.
- Como
éstas tendían a disminuir, era menester ampliar
nuestra Obra a la protección de todas las jóvenes,
siempre que se ganasen la vida con su trabajo
mental o material.
- Ya
se estaba haciendo en bastantes de nuestras casas,
pero era necesario tenerlo en las Constituciones...”
(cf. Actas).
- Hay
reflexiones sobre la vivencia de la caridad y
de la consagración religiosa, con especial alusión
al ejercicio de autoridad vivida carismáticamente,
acentuando la necesidad de vivir la unión de corazones
y voluntades que, en palabras de la M. General,
“daban por resultado la unanimidad en los Capítulos
generales”.
- En
este Capítulo se determina la división de la Congregación
en provincias, de momento tres: las de María y
Jesús, en España y la de San José en América.
|
|
CAPITULO
GENERAL DE 1935
|
- Las
palabras de la Superiora General, M. Ma. Concepción
Marqués, expresan inquietud por la vivencia de
nuestros rasgos carismáticos: caridad cimentada en
la humildad, obediencia, pobreza “como muro y defensa
de la vida religiosa” (cf. Actas), espíritu de fe,
celo por la salvación y santificación en particular
de las jóvenes sirvientas, obra propia nuestra y,
después, de todas las demás jóvenes que acuden a nuestras
casas, trabajando con todo interés y abnegación, no
fijándose tanto en el número... como en el espíritu
y la formación. Se insiste en la necesidad de la formación
de las chicas y el seguimiento de las hermanas que
trabajan con ellas. La dimensión carismática de la
preservación se mantiene siempre viva y lleva a buscar
cauces nuevos de acercamiento a la joven.
- Dada
la proliferación de Sindicatos, se subraya la conveniencia
de que las chicas se incorporen a ellos pagando su
cuota, pero que la sede no sea en nuestras casas,
ni las chicas se integren en las juntas directivas.
Los cambios sociales no dejan indiferente a la Congregación;
estimula la búsqueda de soluciones que ayuden a nuestro
apostolado específico.
|
|
CAPITULO
GENERAL DE 1939
|
-
- Es
el final de la guerra española; se han vivido
situaciones de dispersión. Es necesario puntualizar
elementos que pueden haberse desdibujado y potenciar
su vivencia: atención especial a las sirvientas,
que no deben faltar en ningún “colegio”; necesidad
de una honda vida según el Espíritu, alimentada
por la oración y la Eucaristía, valorada en su
dimensión de presencia -se da fuerza a la exposición
diaria del Santísimo y a la Hora Santa de los
primeros viernes-; empeño en la selección y formación
de las religiosas, cuidado en la lectura de Constituciones
y Reglas, prudencia en realizar fundaciones sin
que se hayan consolidado las hechas; se legisla
la Tercera Probación (en proyecto con la M. Ma.
de la Concepción); atención a la pluralidad de
situaciones, en lo que afecta a horarios y otras
costumbres. Una vez más se valora la comunión
de bienes.
|
|
CAPITULO
GENERAL DE 1945
|
| |
- Se
aprobaron las Reglas de las Superioras Provinciales
y de la Instructora de tercera probación. Para
esta etapa de formación, se establece que las
religiosas de todos los países vayan a España,
hasta que haya Terceronado en Roma.
- Sorprende
la actualidad de los temas tratados por la Madre
General, válidos para el hoy de nuestra historia
y que encuentran eco en Capítulos recientes, como:
- -
La preocupación por la formación de las religiosas...
- -
“Necesidad de que Madres y Hermanas hablen el
idioma del país donde están...” (cf. Actas)
- -
Gozo por el espíritu de caridad y unión del Instituto
que debe ayudar a crecer en el más.
- -
Necesidad de cuidar la vivencia de la pobreza,
humildad y oración.
|
|
CAPITULO
GENERAL DE 1948
|
| |
|
A
los tres años de la celebración del Capítulo anterior,
fallece la M. Ma. de San Luis, gobernando como Vicaria
en el tiempo que media entre un Capítulo y otro, la
M. Ma. Antonia Perales. La elección de Superiora General,
recae en la M. Ma. de la Redención
Navas. Se
presentan algunas cláusulas para añadir a las Constituciones,
previstas ya por la M. Ma. de San Luis. El Capítulo
da un voto de confianza al Gobierno General para su
redacción definitiva, así como para la redacción de
un Reglamento para las residencias universitarias
que estaban aumentando considerablemente.
|
|
CAPITULO
GENERAL DE 1954
|
| |
- Es
el primer Capítulo en el que se lee la información
del estado de personal y disciplinar de la Congregación
presentado por la Madre General.
- Se
da un voto de confianza a la Madre General y Consejo,
para revisar las Reglas y Constituciones, de acuerdo
a los cánones, se atisban ya deseos de mayor apertura
y flexibilidad en horarios y costumbres.
- Se
decide ofrecer a las chicas en nuestras casas
servicios médicos en dispensarios.
- Se
propone el traslado de la Curia General a Roma.
- Es
interesante cómo se manifiesta la necesidad de
poner en práctica medios que conduzcan a vitalizar
la dimensión social en las obras apostólicas:
- -
preparación de las religiosas en las escuelas
de Servicio Social,
- -
estudiar, en cada casa, las Encíclicas Sociales.
- Sigue
evidente la comunicación de bienes.
|
|
CAPITULO
GENERAL DE 1960
|
| |
- Es
el primero que se celebra en Roma, en la casa
de Vía Palestro. La postulación de la M. Ma.
de la Redención Navas, que llevaba doce años
al frente de la Congregación, es confirmada en
el acto por el Cardenal Mícara.
- Se
toman varias determinaciones en orden a la reestructuración
de provincias: erección de las de Guadalupe y
Fátima y del noviciado en Colombia; la apertura
de Escuelas Profesionales y laborales; la adaptación
de las Reglas y Prácticas y redacción de las Reglas
particulares para Residencias.
- Se
sometió a votación la propuesta de que las religiosas
de ambas clases, pudieran visitar al padre o madre
gravemente enfermos, cuando residan en la misma
población, por una sola vez y acompañadas de otra
religiosa.
- Hay
un primer paso para la unificación de clases,
con el cambio de hábito y velo de las Hermanas
Coadjutoras, igual que el de las Directoras
|
|
CAPITULO
GENERAL DE 1967
|
| |
- Es
el capítulo que abre la etapa post-conciliar en
la Congregación y el lugar donde se recogen las
aportaciones de las Provincias para la elaboración
de las nuevas Constituciones.
- Se
empiezan a revisar estructuras, para abrir cauces
a la responsabilidad personal, para acoger todo
lo bueno que el soplo del Espíritu había traído
a través de las “ventanas abiertas” de la Iglesia.
Muy significativa es la urgencia de la unificación
de “clases”, respuesta al deseo de la Iglesia.
- El
espíritu de este Capítulo se encierra en las
palabras de clausura de la Madre General: “Lleven
a sus comunidades el aliento de fervor y renovación
vivido en estos días, recordándoles que las
mejores acomodaciones no surtirán efecto si
no están vivificadas por el espíritu interior:
la letra mata, el Espíritu es el que vivifica.
Conocer más a Cristo,
seguirle
más de cerca, tal es el principio vital que
debe animar la puesta en práctica de los acuerdos
del Capítulo” (cf. Actas).
- El
Capítulo se suspende para abrirse al año siguiente.
|
|
CAPITULO
GENERAL DE 1968
|
| |
- En
el intervalo se prepara el anteproyecto de los
capítulos I al VII de las Constituciones. Se busca
un clima de mayor apertura en la vida comunitaria
-expansión, visitas a las familias cada seis años,
lecturas, información... y una mayor comunicación
con la publicación de Anales dos veces al año.
- A
nivel apostólico son interesantes algunas propuestas:
la de presentar al Gobierno español una petición
para abrir Escuelas Profesionales para empleadas
de hogar y que a éstas se les reconozcan los derechos
y deberes de los trabajadores; la de crear la
Asociación de empleadas de hogar y la de editar
en español los textos para la formación de las
mismas elaborados por la Asociación Católica de
Trabajadores de Italia. (ACLI).
|
|
CAPITULO
GENERAL DE 1973
|
| |
- La
etapa previa a este Capítulo estuvo caracterizada
por una dinámica de participación de las comunidades,
que reflexionaron sobre la renovación y adaptación
del Instituto según las orientaciones del Concilio,
que abrió horizontes y fue terreno propicio para
una comunicación más abierta. Se llegó a la unificación
total de “clases”.
- Línea
fuerza de este Capítulo fue la revisión de nuestra
misión específica con las jóvenes más necesitadas.
A esta inquietud se responde con la supresión
de residencias de señoras, escuelas hogar, colegios
de niñas y la transformación de colegios de gran
solera, como el de Pamplona, en Escuelas Profesionales.
Las conclusiones, recogidas en los Documentos
capitulares y entregados a cada hermana, son referencia
obligada para verificar la adhesión de nuestro
trabajo apostólico a la primitiva inspiración.
- Es
el Capítulo que:
- busca
abrir cauces en el campo apostólico, dar nuevas
respuestas.. y, aunque en la práctica se generaron
situaciones que llevaban el sello de la cruz,
se vivieron con talante evangélico;
-
innova principios
y crea estructuras de participación en el
gobierno: delegaciones, consejos y asambleas;
-
impulsa modificaciones
en la vida comunitaria; urge nuevas formas
de diálogo en el Espíritu...
- Es
éste otro de los Capítulos clave en la historia
congregacional: la vuelta a las fuentes y la acogida
de lo nuevo se van integrando con un discernimiento
que se realiza entre luces y sombras, siempre
en un clima de sincera búsqueda del querer
de Dios.
|
|
CAPITULO
GENERAL DE 1979
|
| |
- Puede
considerarse este Capítulo un complemento del
anterior. De hecho, se llega a la clarificación
a nivel teórico-doctrinal del Carisma en su globalidad,
y se ofrece una visión amplia de la identidad
de la Religiosa de María Inmaculada, que ilumina
el estilo propio de nuestra vida religiosa apostólica:
la opción por Cristo, savia que penetra
toda la vida; la misión, sus destinatarias
y los medios pastorales específicos; las estructuras
para expresar esta opción -votos, comunidad, gobierno...-,
elementos constitutivos del carisma que configuran
nuestra identidad, y que Vicenta María vivió dando
origen a la Congregación.
- Primer
objetivo de la reflexión de las capitulares, es
la aprobación definitiva de las Constituciones
“ad experimentum”.
- Es
indudable que no se puede dejar de hacer referencia
a este Capítulo, cuando se quiera verificar algo
sobre el Carisma Congregacional.
|
|
CAPITULO
GENERAL DE 1986
|
| |
|
El
Documento Capitular de 1986, recoge fielmente
las reflexiones de este Capítulo al que precedió
una cuidada preparación, según las orientaciones
del Consejo Extraordinario. Los objetivos son:
-
Revisión
y planificación de obras apostólicas,
-
Reflexión
sobre la formación permanente como eje de
la vida personal y comunitaria.
- La
interpelación que brotaba de la misión apostólica,
atrajo la atención de las capitulares hacia los
agentes de pastoral, deteniéndose a reflexionar
sobre la vida en fidelidad al Espíritu que debe
inspirar la labor evangelizadora de cada hermana.
Queda
sintetizado el espíritu del Capítulo en el título
del documento: “Seguir a Jesús evangelizando hoy”,
todo él impregnado por un afán de evangelizar,
de seguir haciendo presente en el mundo y, concretamente
entre nuestras jóvenes, el amor eterno de Dios,
como lo hizo Jesús en su tiempo y como –siguiéndole
a Él- lo hizo Vicenta María en el suyo, y de entusiasmar
a las jóvenes con el seguimiento de Jesús.Se
clarifica con qué elementos indispensables podemos
hacer realidad en nuestra vida el anuncio de la
buena noticia de salvación: ser contemplativas
en la acción, ser comunidades que vivan para la
misión y ofrezcan la evangelización a las jóvenes
a través de cauces válidos y de nuestra dedicación
hecha servicio.
Para
dar respuesta a esta llamada, se urge a una revisión
de obras, tomando conciencia de que la mies es
mucha..., requiere reflexión, discernimiento y
disponibilidad, apertura de mente y corazón, para
valorar y acoger la participación de los colaboradores
seglares, de los que por primera vez se trata
en un Capítulo. Se hace una llamada especial a
la comunicación de bienes y a la solidaridad
congregacional.
Es postulada,
Superiora General, la M. Ma. Eugenia
Vicenti.
|
|
CAPITULO
GENERAL DE 1992
|
| |
- Se
llega a este Capítulo después de una intensa y
cuidada preparación de todas las Comunidades,
bajo la orientación del Gobierno General. Hay
que destacar la “participación” de las jóvenes
en la realización de los Capítulos de Jóvenes
–locales, provinciales y general- en los que hicieron
oír sus voces, agradecieron la riqueza que reciben
de la Congregación, ofrecieron sugerencias y se
sintieron protagonistas responsables de su propia
historia de salvación.
- La
dinámica más honda de este Capítulo responde a
una vivencia del misterio de la Encarnación: “...contemplar
el mundo con la mirada de Dios”, “... sumergirse
en su corriente salvadora de Dios”, “... introducir
la fuerza de la salvación en este mundo”, “...
confianza en que lo que es imposible para nosotras,
es posible para Dios.”
- En
el documento capitular se expresa claramente la
urgencia de observar, escuchar, palpar con nuestras
propias manos los gritos de dolor del mundo; la
soledad, las situaciones de pobreza e injusticia
que viven muchas jóvenes y que interpelan a tantas
hermanas. Es la urgencia de una mayor identificación
con Jesús pobre y humilde.
- La
preocupación por una pastoral vocacional que suscite
en las jóvenes deseos de seguir más de cerca a
Jesús, como al Único Bien, estalla con más fuerza.
- Se
esbozan líneas de orientación para la colaboración
de los seglares, que son un motivo de esperanza
para el futuro de la vida de la Congregación.
|
|
CAPITULO
GENERAL DE 1999
|
| |
- Cuando
el siglo XXI está al alcance de la mano y la Iglesia
nos invita a la celebración del año de gracia
que conmemora el dos mil del Nacimiento de Cristo
y que, como todo año Jubilar, abre caminos de
esperanza en el Dios que tiene en su corazón nuestra
historia, la Congregación convoca el Capítulo
General, último del siglo. Elige como Superiora
General a la M. Ma. Dolores Sueiras.
- Un
acontecimiento portador de esperanza es la participación
de los Colaboradores de Vicenta María, que traen
la voz del laicado de nuestra familia congregacional
y que, junto a las hermanas capitulares, buscan
líneas de futuro que hagan más vital y carismática
la marcha del movimiento.
- Los
documentos de los cuatro últimos Capítulos, ofrecen
orientaciones muy válidas para nuestra vida religiosa
apostólica. De ahí que este Capítulo concluye
con un “Proyecto de Vida”, anuncio de una
buena noticia: el Don, la Palabra de Dios acogida
por cada una, aceptada, engendrada con la fuerza
del Espíritu, se tiene que manifestar y hacer
luz en nuestros senderos para iluminar a cuantos
caminan a nuestro lado. Parte de realidades concretas,
detecta límites y ofrece recursos, encierra sueños
y aspiraciones... Es un proyecto que quiere recordar
otro mayor: el de Dios Amor para la humanidad...
(Cf. Carta M. General 8.9.1999).
|
| |
|

|
|
|
|